ANTOLOGÍA EN ALBANÉS EDITADA EN BÉLGICA (Antologji e Poezise 2015)

Una antología de Poesía de 13 poetas de 13 países por Jeton Kelmendi, traducción del Inglés y Francés por Jeton Kelmendi

(Nje antologji e poezise ndërkombëtare me 13 poet nga 13 vende te ndryshme te botes nga Jeton Kelmendi, perkthyer nga Anglishtja dhe Frengjishtja)

SHESHI I SHIKIMEVE (Plaza de miradas)

Lendina e ShikimevePermbajtja (Contenido)

Erling Kittelsen, Norvegji
Norton Hodges, Britani e Madhe
Johannes Beilharz, Gjermani
Khazal Almajidi, Irak
Robert SIMONIŠEK, Slloveni
Heba Esam, Egjipt
Eduard HARETNS, Armeni
Hussein Habasch, Kurdistan/ Siri
Ortsion Bartana, Izrael
Tònia Passola, Kataloni-Spanjë
Ricardo Rubio, Argjentinë
Zhang Zhi Diablo, Kinë
Kai-Mai Olbri, Estoni

Sheshi i shikimeve
Duke përkthyer nga një poet të zgjedhur nga disa vende të botës, kam menduar që sado pak mund t’i ofroj lexuesit shqiptarë një poezi që krijohet sot në botë. Kësi soji edhe vitin e kaluar bëra përkthimin e një antologjie poetike me dhjetë poetë nga dhjetë vende të ndryshme të botës. Poezia është arti i veçantë dhe i vështirë për t’u përkthyer, mirëpo, siç e thotë poeti i madh francez Athanase Vantchev de Thracy, poezinë duhet adaptuar, duke ia ruajtur sa më shumë mesazhin dhe origjinalitetin e mendimit dhe specifikat poetike, prandaj edhe i hyra kësaj pune duke u përpjekur që sa më shumë ta ruaj origjinalitetin, saqë shpesh mund të duket edhe e paqartë, mirëpo mendoj se secili poet apo secila poete ka specifikat dhe idiomat gjuhësore dhe strukturën poetike të veçantë. Në ketë antologji poetike të titulluar «Sheshi i shikimeve», janë përfshirë të përkthyer 13 poetë nga vende të ndryshme, vetëm nga një poet është përkthyer prej një shteti, me afërsisht dhjetë poezi nga secili autorë. Duke qenë se secili autorë ka një qasje të ndryshme nga tjetri, ka qenë një punë jo edhe aq e lehtë dhe shumë përkushtim më është dashur t’i përkthej. Shumica e autorëve mi kanë dërguar materialet në gjuhën angleze, por disa edhe në gjuhën frënge, të cilat i kam shqipëruar gjatë vitit që lamë pas. Të gjithë autorët i njoh ose nga afër ose nëpërmjet komunikimeve elektronike, prandaj kam dashur që ti përkthej vetëm autorët që janë gjallë, për ta parë sado pakë se si krijohet poezia në vendet ku ata vijnë. Për vlerat e kësaj antologjie poetike ndërkombëtare, nuk do flas në ketë parathënie të shkurtër, sepse fjalën do ta thotë lexuesi shqiptarë dhe natyrisht edhe përkthyesit tjerë, kolegët e mijë. Ajo që është me rëndësi të thuhet dhe ka qenë motivi im në përkthimin e kësaj antologjie poetike ndërkombëtare, ka qenë titulli, pra “Sheshi i shikimeve”, nga i cili shesh shikohet ndryshe-ndryshe. Thënë shkurtë, lexuesi tani e ka fjalën dhe nga ky shesh do të shikoj…

Jeton Kelmendi

Jeton Kelmendi

Jeton Kelmendi, Bruksel, me 01. 01. 2015

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Lendina e Shikimeve - Integrantes

CÓMO LLEGAR A TI MISMO, de Jeton Kelmendi en una versión castellana de Ricardo Rubio

Cómo llegar a ti mismo, de Jeton Kelmendi

PRÓLOGO A LA PRESENTE EDICIÓN

Conocí a Jeton Kelmendi en la ciudad de Curtea de Argés, antigua capital del reino de Valaquia, Rumania, en 2014, durante las actividades de un festival de poesía cuya mayor virtud fue la de reunir poetas de distantes latitudes, lejanas por cierto de las que regularmente reúnen los encuentros de autores latinos a los que estoy más habituado.
Kelmendi es y ha sido un luchador en el amplio espectro de la palabra; es un ex-combatiente balcánico que enfrentó los vaivenes con los que las injusticias de turno ciernen a los pueblos, impidiéndoles la libertad y por ende la sonrisa; sobre este tema se explaya Richard A. Brosio en su prólogo a la edición en inglés, expuesto a continuación de éste; prefiero, por mi parte, comentar ahora el trabajo de traducción y algunas de las particularidades y características de nuestro poeta.
Sabemos que la traducción entre idiomas distantes, como son el castellano y el albanés, ofrece más dificultades de las que enfrentamos al versionar textos de lenguas romances entre sí, ya que, en cierto modo, a estas últimas el sustrato común del latín vulgar las reúne en particularidades.
He notado cómo el inglés, con su esgrima tendiente a la reducción de palabras, no supera a la enérgica síntesis albanesa, y algunas metáforas o alegorías deben trastocarse para ser llevadas de una lengua a otra con el fin de ofrecer la voluntad e intención del poeta. Reconozco en el idioma albanés alguna potencia secreta, acaso similar a la del idioma alemán, pero con mayores posibilidades de extracto.
Hice este trabajo desde la traslación inglesa, no conozco los idiomas balcánicos, razón por la que no me avergüenza haber recurrido al diccionario albanés cuando las versiones de los poemas al inglés se indefinían. Indefiniciones que, obligadas por la permanente idealización de los objetivos en los tropos de Kelmendi, debían muchas veces ser modificadas para dar el real credo del autor, con la tentativa de que fuera más fiel al pensamiento original y menor la “traición”; un arduo juego de textualidad, interpretación y adaptación, dado que el volcado de significantes por la simple traducción, respetando el orden de palabras, daría como resultado un disparate ininteligible.
Son tres los temas centrales que ocupan los primeros planos de “Cómo llegar a ti mismo”, a saber: el desarraigo (“patria”, “Albanica”, “Illiria”); el amor, acaso el más vasto; y el paso de los años. Otros, que considero subtemas, son los homenajes y remembranzas (“Gonxhe”, “Familia Dukaj”), algunos de ellos entrelazados también con el desarraigo, el amor y el paso de los años.
El tema del desarraigo se manifiesta como una nostalgia que magnifica los paisajes de la niñez, incluso trasportándolos a imágenes de un pasado de orgullo histórico, acercándose a personas y hechos que coronan su elección, citando a su familia original, a sus mayores y a los mayores de su patria.
El tema del amor ocupa un número superior de trabajos, amor que parece no ser siempre el mismo y en el que los encuentros de pareja se cifran en lugares distintos y distantes, como si no hubiera posibilidades de establecerse en uno y retozar allí —a la sazón, es en estos casos donde el espíritu volátil de nuestro autor une las pasiones amorosas con el tema del desarraigo—, en estas situaciones, los enamorados están siempre obligados a llegar a tiempo, a esperar una llegada, a partir en hora, a soñar y a la permanente añoranza.
El tema de la edad cronológica acucia a nuestro autor en varios de los textos que aquí aparecen, dicha etapa es conocida en nuestro medio como la crisis de la mediana edad, que describe un período de cues-tionamiento personal que se presenta al alcanzar la medianía etárea concebida como expectativa de vida, en la que, quien la sufre, suele presentir como una pérdida la etapa de la juventud y la pesadumbre de entrar en la madurez: lo cierto es que no se es un hombre viejo ni tampoco un joven que sueña volar. Acaso el poema “Amor, enséñame a amar” (pag. 54), posea una de las claves que sintetice por lo menos dos de los principales temas del libro.

Jeton Kelmendi

El despojo de timideces a la hora de manifestarse es sin duda una de las grandes virtudes de Jeton Kelmendi, nos habla de cómo no evita la verdad ni los principales escozores de los sentimientos: nos habla de un poco de sal de amor, utilizando el símbolo sal en su perfecto ajuste: “tiempo”, un poco de tiempo en el amor sería su reclamo; de modo que puede advertirse, en estas pequeñas pinceladas, no solo la destreza sino también la sinceridad con la que comparte sus luchas de inteligencia y sus necesidades afectivas. Se vale para ello, además de la síntesis, de tropos comparativos y metáforas puras que suelen sintetizar en modo figurado la semántica de los primeros versos, otorgando además un “introito”, pues son esos primeros versos los disparadores de la idea que tratará en cada caso; estos tropos se intercalan en el fluir del desarrollo de los textos como una suerte de juego, donde se manifiesta una cuita y enseguida se la compara, se la troca, en metáfora o se la insinúa en una alegoría, tal es el caso del primer poema, que da el nombre al libro: “Cómo llegar a ti mismo”. Es, para los latinos, sin duda, una novedad, pese a que lo sintético, en nuestro caso, se acerca a lo críptico; no es así en Kelmendi, no encontraremos zonas tan oscuras que confundan los caminos de los propósitos, quizás las analogías, distintas de cómo las tratamos en nuestro idioma, nos propongan alguna dificultad. Para no equivocarnos, nos baste saber que el poeta tiene un lenguaje sin ambages, sin rodeos, sin segundas intenciones, aunque muchas veces alusivo; no busca engañar al lector con equívocos ni desea decir y ocultarse tras el muro de lo indescifrable; acaso sí nos exija un nuevo ángulo de análisis y comprensión desde donde abordar este modo de ver y decir.
Una obra poética como la de Jeton Kelmendi, por vasta y temática-mente abarcativa, genera un universo completo que por supuesto detenta sus propias reglas —y de eso se trata una pieza artística—, que se sustenta en una estructura orgánica aleatoria, que parece responder mejor a la potencia conceptual de los poemas más que a la unidad temática, como si las cuestiones no pudieran separarse o Kelmendi no quisiera separarlas porque no son “separables” de su yo, y se mezclan y superponen permanentemente; acepto y celebro esta voluntad, del mismo modo en que reconozco que los trabajos que más “siente” o con los que está más a gusto son los primeros de este libro, principalísimos poemas que justifican y autentican al poeta, muy comprometidos con la calidad ontológica del panorama emocional que presiente desde lo cronológico —no olvidemos que uno de los temas principales es el paso de los años—. Quizás éste es el motivo elemental por el que todo fenómeno artístico debe aceptarse con sus reglas, desde sí mismo, desde sus propias leyes, si es que se desean analizar sus razones de ser. Basados en este concepto, en la función del poeta en sí mismo y hacia sí mismo, accedemos a un espacio de concomitancia emocional, la Einfühlung(*), principio o semi-teoría de Theodor Lipps, formulando la proyección sentimental por amor y aunándola al amor todo por inferencia:

“Di una palabra más / en albanés / Dios bendiga Arberia / Enciendan una vela / que ilumine la patria / de Illyria / Esta es la primera vez / madre, que eres la luz en ti misma” ,

del poema “Viviendo más allá de ella misma” (pag. 18), donde se funden la luz de la Madre Teresa con el lenguaje albanés y con la patria histórica, tres amores reunidos en el segundo poema del libro, que liberan la sentencia de lo que se espera en el recorrido de este periplo poético. A partir de allí, una suerte de panorama histórico de la región, un paisaje interior que evoca al verdadero, el recordado, lo que en él se ha vivido o se quisiera vivir, y luego los temas de amor, intercalados con vestigios de lo anunciado. Todo un viaje por la savia y el saber de Jeton Kelmendi, un recorrido que propone un espacio de belleza, un solaz con la música de las palabras y numerosas alusiones a la actividad de un poeta.

Ricardo Rubio

 Ricardo Rubio

Buenos Aires, Argentina, 2015.

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Jeton Kelmendi, poeta, dramaturgo, traductor y periodista, nació en la ciudad de Peja – Albania en 1978. Hizo sus estudios básicos en su pueblo natal, y después se inscribió en la facultad de periodismo de la universidad de Prishtina, Kosova. Mas tarde ingresó en el programa post universitario de políticas internacionales y seguridad, en la Universidad de Bruselas. Por muchos años ha escrito y publicado libros de poesía, ensayo, prosa y cuentos.

Durante varios años ha sido colaborador de diferentes medios de comunicacion en Idioma Albanés y otros extranjeros, donde ha compartido con el publico temas del ámbito cultural, político, y en particular todo lo relacionado con relaciones internacionales.

Jeton Kelmendi fue reconocido por primera vez después de publicar su primer volumen de poesía, con el titulo “El Siglo de Promesas” (“Shekulli i Premtimeve”), en 1999. Después publico otros varios libros de carácter literario. Es uno de los pocos escritores albaneses reconocidos internacionalmente, sus poesías han sido traducidas en más de 25 idiomas, y publicadas en varias antologías internacionales. Kelmendi es considerado como uno de los representantes mas respetados de la poesía moderna de Albania. Las poesías de Jeton Kelmendi estan editadas por: Pedro (Toty) Brizuela, renombrado comunicador y escritor del Paraguay y Gustavo Vega Mansilla, un escritor conocido de España.

Kelmendi es mimbro de varias asociaciones literarias y colaborador permanente de varias revistas literarias y culturales de Rumanía, Francia y Estados Unidos. En sus diferentes formas de expresión poética dedica un especial cuidad al verso, la elaboración moderna del texto y la profundidad del mensaje. En su discurso poético se nota el lirismo romántico y el verso eliptico en combinacion con metáforas y símbolos artísticos. Es veterano de la guerra de liberación de Kosova, como miembro de las Fuerzas de Liberación de Kosova en 1998-1999. En el presente trabaja y escribe desde Bruselas.

Libros publicados hasta 2012:
– “El Siglo de Promesas,” 1999, Poesía
– “Mas Alla del Silencio,” 2002, Poesía
– “Si fuera medio día,” 2004, Poesía
– “Regalame un poco, mi patria,” 2005, Poesía
– “Donde se van las llegadas,” 2007, Poesía
– “La Señora Palabra,” 2007, Drama
– “Viniste por las huellas del viento,” 2008, Poesía
– “El tiempo cuando tenga tiempo,” 2009, Poesía
– “El camino de los pensamientos,” 2010, Poesía
– La misión de union Europea en Kosova, despues de la independencia, 2010, Política de seguridad, EEUU
– Las misiones de la NATO y la Unión Europea, en cooperación o en competencia, 2012, política de seguridad.

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Premios internacionales hasta 2013:
– “El gran premio internacional Solenzara Paris,” 2010
– El premio internacional “La tercera mejor poesía del Mundo” Sarajevo, Bosnia Hercegovina, 2013
– El Premio Nacional de Poesía “Din Mehmeti” – Gjakove, Kosova, 2011

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– Miembro de la Asociación de Periodistas Profesionales de Belgica, Bruselas,
– Miembro de la Academia de Ciencias y Artes de Europa, Paris
– Miembro de la Academia de Ciencias y Artes de Ukrania, Kiev

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ÉPICA – Necesito escribir algo, novela de Ana Liria Gastelú

Epica, novela de Ana Liria Gastelú

Epica – Necesito escribir algo, novela de Ana Liria Gastelú

Una historia única en un contexto compartido. Ese hecho que nos cambia la vida por el resto de los días, hecho controvertido como pocos aquel que nos da una paliza psicológica y física tal que no deja de  conmover nunca. Tan insoportable como la inquietud permanente y ¡menos mal que el humor! Sí, el humor es el aliciente en este relato que coincide con una experiencia de vida a la cual es imprescindible darle un sentido, porque intrínsecamente no lo tiene. La convivencia en sociedad y sus instituciones que dan risa, pero no tanto ni todas.

Una vida salvada una vida contada.

EL MISTERIO POSIBLE, nuevo poemario de María Elena Rocchio

Presentación en SADE:

EL MISTERIO POSIBLE, de María Elena Rocchio

Palabras de Ricardo Rubio
24/4/2015
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Durante su derrotero, la vida insinúa caminos de todo orden: caminos a ser tomados, caminos a tener en cuenta, caminos insinuados, caminos que elegimos o no; los caminos no son misterios, el verdadero misterio es la vida, el misterio posible, como nos sugiere María Elena Rocchio desde el título de su nuevo libro de poemas, razón por la que en la primera parte del poemario cita a Jorge Calvetti, que concluye diciendo: “Estás en la vida, en la santa, sana, sagrada Vida, en la que todo es posible.”

El misterio posible

El misterio posible

En las fricciones del camino elegido, o que nos fue elegido, es menos frecuente la risa que el lamento; esta desigualdad nos compele a comportamientos de gama infinita y al dramatismo necesario para la elaboración del arte que, como válvula de escape, nos libra de la intensidad de algunas pesadumbres. María Elena Rocchio construye con estas intenciones, ciertas y sinceras, su cosmogonía, el orden que ha dado a su modo de ver, a su “razón ardiente”, al decir de Graciela Maturo, y las reglas que ha impuesto en ese universo, ornando con su particular capacidad de síntesis el destello de la forma exterior de los poemas, dado que cada verso nos dicta una certeza elemental de lo que cree y desea en modo completo, donde expresa o insinúa cada concepto, despojándolo de cortezas y preámbulos; donde cada verdad está desnuda y donde cada sentencia puede ser tomada con naturalidad sin que hiera nuestros pareceres.
Asunto y composición van de la mano y componen la inquietud pensativa y sensitiva de una obra que adquiere resonancias que pueden vibrar en el más exigente lector.
El Misterio posible se estructura en dos partes y un epílogo, que es un poema que la autora dedica a su hija, razón por la que mereció separarse del resto de los textos.
En la primera parte, nominada la duda, encontrará el lector algunos acercamientos metafísicos; algunos juicios, que no intentan imponer una opinión sino para manifestarla con solidez; y la más extrema síntesis, que por supuesto provoca que la opinión aparezca como sentencia.
En la segunda parte, el mar, el tema del amor se acentúa, se hace más terreno, más vital y unilateral, acaso más carnal y vehemente. Dice María Elena:
cuando se tuvo amor se tuvo todo/ hay un dios en la puerta de la casa
El recuerdo y la nostalgia aparecen regularmente en esta segunda parte, donde también se denuncian preferencias del género a través de la mención de Whitman, Poe, Federico, Prevert.
El “ángel” y palabras derivadas aparecen regularmente en los trabajos reunidos en este poemario, no solo resultan ser un tópico universal de protección sino también la caricia, ya que simboliza lo benévolo que se proyecta desde lo invisible, con vestiduras celestiales y sagradas. Como símbolo de la gran pureza podemos encontrarlo en el poema IV de la primera parte:
el mantel de la mesa/ de mi madre// ángel que todo sabe/ y todo calma
Como todo creador de mérito, María Elena Rocchio, delata un estado emocional a través del “esto” de los expresionistas, distinto del “aquello” de los poetas metafísicos o del por qué de acendrados intimistas, aunque todos comparezcan asiduamente ante cualquier pronombre reflexivo.
Dice Marcos Silber, en el inicio del libro, que esta obra en su reposada belleza nos remite al templo donde la palabra se celebra y nos provee bienestar; precisamente, la belleza, derrotero y fin de todo arte, es un signo constante en la María Elena que se ha volcado en palabras en el poemario que esta noche nos reúne.
Celebro esta aparición y espero por más.

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

Ricardo Rubio

ANTOLOGÍA BILINGÜE CASTELLANO / FRANCESA

20 poetas a mar abierto / 20 poètes au grand large

Traducción al francés: Françoise Laly

INTEGRADA POR:

Héctor Miguel Ángeli – Rubén Balseiro – Luis Benítez – Enrique Roberto Bossero

Norberto Corti – Alfredo De Cicco – Alejandro Drewes – Yoly Fidanza

Rodolfo Godino – Françoise Laly – Long-Ohni – Graciela Maturo

Norma Pérez Martín – Nélida Pessagno – Michou Pourtalé – Antonio Requeni

Osvaldo Rossi – Ricardo Rubio – Fernando Sánchez Zinny – Jorge Sichero

Antologia Françoise Laly

Versiones al francés por Françoise Laly

PRELIMINAR

Allá por 1900, muchos viajeros aseguraban que Buenos Aires exhalaba un perfume que recordaba a París. Y algo de cierto había en la observación, por mucho que ambas ciudades mostrasen disparidades grandes en cuanto a orígenes, dimensiones, edad, cultura, historia, lengua; en fin: en todo.
Pero aun así, Buenos Aires, para fines del siglo XIX y durante buena parte del XX palpitaba según el ritmo de Francia y hasta el anchuroso Río de la Plata a veces se nos hacía tan poético y convocante como el Sena. No había, para entonces, en nuestra ciudad, persona de cultura que no hablara correcto francés, que no leyera las grandes obras de la literatura de ese idioma, no había familia cultivada que no tuviera noticias de la producción artística francesa, de las corrientes del pensamiento, del quehacer parisino en materia de teatro y de cine, y de todo cuanto bullía en los ámbitos culturales del país europeo.
Ese Buenos Aires culto, aristocrático, elitista, amaba a París, deseaba emular la cultura y las formas de allá, y, por alguna extraña e inexplicable razón, pues somos –aun con la inserción de una inmigración de profusas vertientes–, herederos bastante directos de España, se sentía hijo de un París que reunía, para este grupo de porteños, todos los ideales de la cultura, del refinamiento, del buen gusto y de la inteligencia.
Paralelamente, esta capital rioplatense, más allá de conservar la típica urbanización en cuadrícula de diseño español, más allá de la impronta y la lengua hispana, creció en edificios, parques, diagonales, monumentos. Y por todas partes hubo detalles decorativos, mobiliario, juguetes y vajillas de definido sello francés. Un porteño de altura debía comportarse y sentirse como un auténtico parisino y pocos fueron los artistas argentinos que no soñaran, al menos, con el imprescindible viaje a París, sin contar con que muchos lo hicieron.
Tan fuerte fue esa tendencia que hasta en la manifestación cultural más acabadamente porteña y popular, el tango, y si nos referimos a sus años de oro, por lejos, el “barrio” más mencionado en las letras es, singularmente, París.
España descubrió, conquistó y dejó sus marcas indelebles en América Latina; en el desarrollo económico, la Gran Bretaña , para bien o para mal, inscribió en el Río de la Plata sus intereses y su ideología, en tanto, en nuestra casa, la enorme oleada inmigratoria italiana, con esa estoica vocación por la labranza, fue la mano que difundió en los campos desiertos, verdor, rubios trigales, huertas y frutales, a la vez que ese enorme contingente humano se convertía, también, en principal  responsable de esa suerte de hibridación lingüística que es el lunfardo, jerga porteña en la que, asimismo, se entreveró el francés, el mismo francés que, por otra cuerda, daba aliento a los poetas, desde la época del evanescente simbolismo hasta las jocundas vanguardias de los años 20.
Luego, luego, desde finales del siglo XX y más aún en actual, la Meca ya no es París, sino Nueva York y la parla estimulante ya no es francesa sino en  inglés norteamericano. Sin embargo, la gran influencia de la cultura y de la estética anterior, aunque soterrada, sigue vigente. Para ayudarla a que persista es que se plantea en este libro un mancomunado ejercicio de aproximación a sus fuentes. Es con esta intención que emprendemos, a mar abierto, una suerte de navegación hacia los puertos de la dulce Francia. Veinte son los viajeros, diecinueve argentinos y una francesa, Françoise Laly, quien se ha ocupado, además, de poner a todos en palabras de su país, incluso a ella misma, pues los versos suyos publicados en esta ocasión fueron originariamente escritos en castellano, de modo que, a su respecto, el auspicioso recorrido ha sido de ida y vuelta.

Otoño de 2014

212 pag. – Ed. La Luna Que – Buenos Aires, 2015.

“TERCINAS”, breves de Ricardo Rubio

Tercinas - Ricardo Rubio

Tapa de Tercinas

  VENTANA A LA POESÍA

Por Alfredo Maxit

TERCINAS, DE RICARDO RUBIO.

El autor nació en Buenos Aires y ha publicado poesía, narrativa, ensayo y teatro en una veintena de libros. En su “Nota preliminar” –una bellísima página sobre la obra y sus instantes creativos- Rubio nos aclara que las “tercinas” son “tercetos asimétricos, hasta ayer dispersos” que ha resuelto reunir en un libro de poesía brevísima. Y reflexiona, dirigiéndose al lector: “Admito la sensación de agobio que puede provocar una lectura ininterrumpida de más de una docena de estas tercinas de variada índole y tono fugaz, que en algunos casos puede invitar a la recapitulación, pero me expía muy personalmente la emoción de su hechura. A modo de susurro, puedo confesar que estas entradas a lo perplejo, aun con el dramatismo que acentuó cada instante, son acompañadas ahora con un raro contento.”

Siguiendo las palabras del autor, les transcribo -en esta primera nota- 12 tercinas, 2 o 3 de cada una de las partes –Área de luz, Teopea, La palabra,  Sol mayor y  Nos otros- en las que las agrupado su autor.

Mañana. Otro día/ en el que lucharé/ para seguir siendo el mismo.

Prórroga. Hoy/ no pude morir/ ni ser perfecto.

Sendero. Todos los pasos/ llevan/ al interior de mi casa.

De la fugacidad. Sitiado entre segundos de arena,/ el tiempo/ es una sustancia que arde.

De lo bueno. Cada día caminamos/ el resto de la tarde/ por primera vez.

Torpeza. Muchas veces/ la garganta cierra las vocales/ y abre la desdicha.

Poesía. La magia existe:/ la razón/ nos ha mentido.

Piel. ¿Qué más/ puede dar un mortal/ por un puñado de estrellas?

Cosmos. Vine a vivir y no tengo tiempo/ más que para nombrarte.

Amor. Es un misterio/ la sed,/se tiene y basta.

Cacería. Ajusto las ideas/ y salgo hacia la noche/ para enfrentar el miedo.

De la política. Se echa agua/ a los vidrios/ para lavar el mundo.

Si vuelven hacia el fragmento de la nota preliminar, encontrarán que Rubio ha anticipado el tema general de su poemario: “estas entradas a lo perplejo”.

Cada parte, además, lleva un texto orientador. Casi todo/ tiene gusto a respirar. Me aturde la sombra/ o la idea de lo quieto. Vuelo/ para no caminar. Alguna mujer/ que es todas.  Hice una ciudad/ para tener propósito.

Apuesto a que más de un poema provocará en cada lector sus propias rumias.

 

(Continuación de la “Nota preliminar”, ese magnífico texto sobre la propia creación poética, hasta su final.)

 

“Aunque no haya un plan temático grupal (quizá los años que separan a muchos de los versos no lo permitan), pueden encontrarse relaciones que la disposición pretende aunar por sentido. No pretendo transitar la inocencia, cada concepto intenta arrogar la tribulación o roce reflexivo del mismo modo que las construcciones mayores.

La memoria de los eventos que dispararon estos apuntes fue continuada por la sorpresa de la recopilación, compendio para el que nunca tuve la intención de libro, ni lo imaginé en el más difuso de los sueños.

La voz de tinta de estos textos, menos pletóricos que arbitrarios, las palabras que tejen este concierto o desconcierto arrítmico, nacieron de la alucinación que nunca descansa y que no dejé morir por disponer de lápiz y papel al alcance de la mano.

Satisfecha la sed, el cansancio se despide.”

Creo que estas anotaciones podrán ser valiosas para todo aquel que busque aunar sus escritos ocasionales y reflexivos. Pero, deberá advertir que las “tercinas” expresan un feliz maridaje entre la reflexión vital y las formas: apretada exposición del pensamiento, iluminado por imágenes. Otra vez, entonces, el regalo de una docena de tercetos deliberadamente arrítmicos y auténticamente poéticos.

Mengua. El ocaso/ es demasiado vértigo/ para la desnudez.

Presente.  Devoto de las paredes vacías,/ descuelgo los cuadros/ de la habitación del alma.

Fútil. Llegué desde el nunca y para siempre./ Deseo sentarme a disentir/ sobre lo eterno.

Metafísica. Necesito quitarme el corazón/ y sospechar la verdad,/ la razón de una célula hirviendo.

Cadena perpetua. Toda la distancia/ y todo el ahora/ suelen ser para siempre.

Recaídas. Punto en un mar de tinta,/ busco que la llama/ me devore.

Numen. Como el clavel,/ me alejo/ de la tierra.

Obsesión. Estoy en el idioma/ colectando angustias,/ insistiendo con el mismo trazo.

Reino. Caracol violento,/ nuestro amor/ en los rincones.

Mujer. El corazón ríe/ seducido/ por pequeñas maravillas.

Pese a todo. De nadie es la luz de la distancia,/ ninguno es dueño/ del color con que atardece.

Ciudad 2. En mi suelo/ resulta de nadie/ el dolor de todos.

Ventanas Maxit

Alfredo Jorge Maxit

PRESENTACIÓN de los libros de HAIKU de SUSANA LAMAISON: “Haiku para la vida” y “Como se van los pájaros”

Los libros

Los libros

La presentación estuvo a cargo de los poetas Carlos Kuraiem y Ricardo Rubio. La autora, Susana Lamaison, leyó fragmentos de las obras a un nutrido público que el 18 de noviembre de 2011 se dio cita en Espacio Y.

Ricardo Rubio, Susana Lamaison, Carlos Kuraiem

Ricardo Rubio, Susana Lamaison, Carlos Kuraiem

 


Luna perfecta,
no juegues a esconderte.
Me estás mirando.

-No es que te mire,
es que estoy abarcando
todo el espacio.

Del blanco al rosa
del azul al morado,
el universo.

El sauce cimbra
ante tus ojos mansos,
las aguas corren…

Curiosidad.
Veladura de luna
entre las nubes.

Luna nimbada
en noche de septiembre.
Blanco en los grises.

Repercusiones de la presentación del libro de cuentos HISTORIAS DEL FIN, de Jorge Bach

Pinamar
La Biblioteca sigue convocando masivamente

Biblioteca Popular Manuel Belgrano, en Pinamar

Biblioteca Popular Manuel Belgrano, en Pinamar

Dentro de las actividades previstas para febrero, la presentación de los libros de Graciela Capellá y Jorge Bach, marcaron un punto alto en la convocatoria de una entidad de profundo reconocimiento comunitario.

Se realizó en la noche del viernes, en la Biblioteca Popular Manuel Belgrano, la presentación de dos libros. Se trata de cuentos de Jorge Bach editados bajo el título “Historias del fin” y la novela de ficción de Graciela Capellá “Hasta completar una vida”, editada por Ruinas Circulares.
La Sala de la institución arreglada con esmero y muy buen gusto albergó a cerca de 80 personas que siguieron atentas y respetuosamente las alternativas de las presentaciones y participaron luego de un brindis que volvió a ser un motivo de reencuentro a días de la expiración de la temporada de verano.
La presencia de los autores que expusieron acerca de su obra y la posibilidad de indagar en el proceso creativo reforzaron la valiosa oferta de estos dos creadores que llegaron para enriquecer el intercambio más allá de la textualidad y con el firme propósito de fomentar la lectura a partir de sus creaciones.
Previamente a la presentación la directora de la Biblioteca, Rosalina Cardoso, recibió formalmente libros que ingresaron a la entidad en carácter de donación de manos del señor Ricardo Rubio. Gesto que Cardoso agradeció con palabras sentidas y un reconocimiento hacia aquellos que suman su esfuerzo para que toda esta realidad de la biblioteca la erijan en un verdadero polo cultural.
Hasta completar una vida
El libro de Graciela Capellá fue presentado por la licenciada Cristina Daniele quien comenzó destacando que estábamos en presencia de una novela enmarcada que comenzaba por el final o sea que priorizaba un rico desarrollo, al conocer el final en sus primeras páginas.
Las acciones se entremezclan entre General Madariaga, Juancho, hay un viaje por París y la trama se teje a partir de una protagonista femenina en la década del 20 del siglo pasado.
“Esta obra lo que nos propone es un regreso a otras épocas de la literatura. Primero la vuelta al formato tradicional de la novela, donde hay personajes y conflictos pero lo importante es como se llega a esas mutaciones acordes a la trama” dijo Cristina Daniele.
Graciela Capellá visiblemente emocionada tuvo palabras de reconocimiento hacia su familia y a quienes la acompañaron durante el proceso creativo que la llevó a la publicación de su libro.
Historias del fin
Una grata sorpresa fue la presentación del libro de Bach, que hizo Ricardo Rubio donde a través del concepto de reticencia construyó un análisis de la obra presentada.
Rubio destacó que si bien tiene una vasta trayectoria como presentador no le era común hacerlo de un texto tan a su agrado y afectivamente, cercano a su autor, por lo que la satisfacción era doble en este caso.
Rubio dijo que Bach había conseguido dos características muy importantes, por un lado una voz particular y en segundo término, un estilo que lo caracteriza.
Muchos aplausos en la concurrencia que obligó a la entidad organizadora a instalar más sillas para comodidad de los convocados. Un clima diferente en uno de los pocos reductos donde aún se refugia la cultura y el buen gusto en su esencia y estado más puros.

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Uno de los textos del libro:

 

RONALD, de Jorge Bach

Ronald opinó que la vida del escritor es ajena a su obra. No le respondí y continué regando el rosal.
Le regalé un gajo a Emilia. Fue el primero. Dos años atrás el rosal agonizaba en una maceta, lo trasplanté y rejuveneció. Diez años antes mi padre lo había heredado de mi madre.  A ella se lo había regalado abuela que también le dio un gajo a cada uno de sus otros tres hijos, hace ya treinta y tres años. Sé que ellos aún los tienen en sus jardines. No son los gajos originales sino que crearon otros. Los primitivos se secaron; aunque, en realidad, no lo hicieron.
Hasta ahora no les pude regalar a mis hijas gajos de este rosal, todavía no se fueron de casa; pero cuando lo hagan lo haré o cuando estén preparadas o lo sienta. De momento, decidí crear otros rosales que serán el mismo: las flores son siempre las mismas y distintas, de rosado intenso.
Los regalo a la gente que quiero. El rosal lleva mis afectos, todos mis años, la ascendencia y la herencia. No sé quiénes viven en él ajenos a la familia (indolente, alguien habrá robado un gajo y otro lo habrá recibido con apego). Pensar en ello me atemoriza. Soy su autor y continuidad y el rosal lo es de mí.
Creo que no le podría regalar un gajo a Ronald; pero tampoco se lo negaría.